NUESTRA SEÑORA DE LORETO--LORITO
Como consecuencia de las sucesivas guerras, ha desaparecido gran parte de documentación relativa a nuestra ciudad, pero familias particulares han aportado para los archivos algunos documentos inéditos como éste relacionado con el Antiguo:
No hay fecha exacta de la construcción de una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora de Loreto, (más tarde denominada tambien Lorito, por lo ha derivado a denominar la pequeña peña que divide la playa de la Concha con la de Ondarreta en Pico de Loro), que era donde se edificó, pero esta ermita con el tiempo y las mareas vivas de nuestro Cantábrico, sufrió un deterioro, o mejor ruina, y los habitantes del Antiguo se movilizaron, pues era tanta la devoción, que no dudaron en recurrir a las mayores instancias para restaurar la ermita. Detallo la parte del documento que nos interesa:
En las cuentas de mayordomía de la iglesia de San Sebastián el Antiguo, correspondientes a 1728, se leen los siguientes párrafos, relacionados con la ubicación de la antigua y de la nueva ermita de NUESTRA SEÑORA DE LORETO (LORITO).
“..............................a vista de que se iban desmoronando por los continuos golpes de mar las peñas sobre la que estaba edificada la Basílica de Nuestra Señora de Loreto y de la ruina evidente que amenazaba, por que no se entiviase la gran devoción de los fieles a la santa imagen, el Ilusmo. Señor Don Andrés Joseph de Murillo Belarde, obispo que fue de éste obispado, hallándose de visita en ésta ciudad por su mandato de 3 de Octubre de 1726, dio licencia al Mayordomo de la Parroquia de San Sebastián el Antiguo para que en paraje acomodado y retirado y donde pudiese edificar nueva ermita valiéndose de los dapojes de la que permanecía y de los efectos pertenientes a la dicha parroquia y considerando que se encontraba aquel en término de una casa pequeña que tiene a la salida del cementerio la Excma. Sra. Duquesa de Ciudad Real, Princesa de Esquilache. Habiéndose insignado a Su Excelencia esta necesidad, concedió gustosamente de que en el término referido de dicha su casa, se tomase el terreno necesario para edificar la referida ermita, por ser para obra tan del agrado de Dios Nuestro Señor como consta de la licencia que a éste fín expedió dicha Señora hallándose en Bruselas el día 24 de Enero de 1721”
“Los Sres. parroquianos de San Sebastián el Antiguo de la ciudad de San Sebastián habiendonos representado que de inmemorial tiempo mantivieron con grande vereración de los fieles una ermita de la devoción de Nuestra Señora de Loreto, la que estaba en peligro de arruinarse, pues que la mar que ha cundido por aquella parte, había desmoronado la peña sobre que estribaba, deseaban proseguir con esta devoción a la Santísima Virgen de los Angeles, habiéndo obtenido licencia del Ilmo. Sr. Obispo de Pamplona de labrar nueva ermita para lo cual no se encuentra sitio acomodado si no es en nuestro territorio. Es por lo que inclinándonos favorablemente a la instancia de dichos señores parroquianos y atendiendo al aumento del espiritual beneficio de los fieles, permitimos que la referida ermita se edifique en nuestro terreno contiguo a el de la huerta que hemos concedido al padre Vicario de la parroquia y mandamos a D. Joseph. Manuel de Jaureguiondo nuestro poder habiente, dé cumplimiento entero al contenido de la presente, señalando el espacio que se hallare conveniente para la dicha obra, que tal es nuestra voluntad.”
“Fecho en esta Villa y Corte de Bruselas a veinte y cuatro dias del “mes de enero de mil setecientos y veinte y siete años.= La Princesa de “Esquilache, Marquesa de Faralena (firma autógrafa).- Por mandato de “Su Excelencia, Manuel de Bauurey. (rubricado).
LA BARRACA DE ALDAPETA----II Mi artículo anterior fue en 1891 a propósito de las obritas que por el malísimo estado en que hallaba la barranca acordó ejecutar el M. I. Municipio, o sea su comisión de obras, y la suspensión de las mismas, dictada por un señor concejal. Estuvieron paralizadas cerca de un año, continuando y terminándolas al poco tiempo, por lo que, y por la parte que me corresponde, doy gracias a los señores concejales que al efecto intervinieron. Manifesté entonces, extraoficialmente, sería conveniente la colocación de una o dos farolas de petróleo en la parte más peligrosa que por la gran pendiente (26%) fue necesario hacer gradas. Se me contestó que el Municipio, recargado, se encontraba en el caso de hacer economías. La gravedad del asunto me hizo desistir de mi deseo; pero queriendo evitar en lo posible que algún día sucediera alguna desgracia, pensé armonizar la economía del Municipio con la seguridad personal. Se publicó en los periódicos de aquel tiempo a que me h...

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