AUTORIZACIÓN PARA LA CONSTRUCCION DEL GRAN KURSAAL
D – 10 XV 1820 – 2: AÑOS 1916 – 1922 A.M.S.S.
La Junta Consultiva e inspectora de Espectáculos de Guipúzcoa, en sesión celebrada ayer, acordó:
“Autorizar la construcción de la Sala de Espectáculos que la Sociedad del Nuevo Kursaal Marítimo de San Sebastián proyecta edificar en el nuevo ensanche de la margen derecha del Urumea en la Ciudad de San Sebastián.
Los retretes y urinarios se ajustarán a lo que el Reglamento de Espectáculos de 19 de Octubre de 1913 dispone, cumpliéndose también esta disposición en cuanto a vestíbulos, guardarropa, cuarto de artistas, alumbrado eléctrico, ventilación, bocas de incendio, etc. etc. se instalará en forma que si bien puede aceptar que algunas dependencias sean comunes a los servicios de la Sala de Espectáculos y del Kursaal, no se hallarán muy alejados de la primera y no se sustraerán a ella el día que la Sala de Espectáculos funciones con independencia del Kursaal.
Conforme con el precedente acuerdo, autorizo la construcción de la sala proyectada.
Dios guarde a V.E. muchos años.
San Sebastián 31 de Diciembre de 1921
El Gobernador Civil: firma ilegible
Pero esta construcción no se podría llevar adelante si no se le ganaba terreno al mar. A continuación lo veremos
LA BARRACA DE ALDAPETA----II Mi artículo anterior fue en 1891 a propósito de las obritas que por el malísimo estado en que hallaba la barranca acordó ejecutar el M. I. Municipio, o sea su comisión de obras, y la suspensión de las mismas, dictada por un señor concejal. Estuvieron paralizadas cerca de un año, continuando y terminándolas al poco tiempo, por lo que, y por la parte que me corresponde, doy gracias a los señores concejales que al efecto intervinieron. Manifesté entonces, extraoficialmente, sería conveniente la colocación de una o dos farolas de petróleo en la parte más peligrosa que por la gran pendiente (26%) fue necesario hacer gradas. Se me contestó que el Municipio, recargado, se encontraba en el caso de hacer economías. La gravedad del asunto me hizo desistir de mi deseo; pero queriendo evitar en lo posible que algún día sucediera alguna desgracia, pensé armonizar la economía del Municipio con la seguridad personal. Se publicó en los periódicos de aquel tiempo a que me h...
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